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Abujardar hormigón consiste en golpear la superficie con puntas de widia montadas en un rodillo o plato rotativo, hasta romper la lechada superficial y dejar el árido a la vista. Se hace con una abujardadora portátil o con un plato acoplado a amoladora o pulidora de suelo, sobre hormigón curado y sano. El resultado es un pavimento antideslizante permanente, sin capas añadidas.

El hormigón fratasado o pulido tiene un problema conocido: la capa superficial de lechada, ese milímetro largo de pasta de cemento fina que sube durante el acabado, es lo más liso y lo más débil del pavimento. Con agua encima, patina. Y con el tiempo se desgasta de forma irregular.

Abujardar resuelve las dos cosas a la vez: retira esa capa y deja una superficie con relieve, formada por el árido y la matriz que hay debajo, que es la parte resistente del hormigón.

Qué es exactamente el abujardado del hormigón

Es un texturizado por percusión. Un rodillo o un plato con puntas de metal duro gira a alta velocidad y golpea la superficie miles de veces por minuto. Cada impacto arranca un microcráter. La suma de todos ellos produce una textura homogénea de picos y valles.

Tres consecuencias prácticas:

  • No corta, rompe. A diferencia del fresado o del diamante, no arranca material en tiras: lo fractura. Por eso el resultado es rugoso y no rayado.
  • La textura la define el número de puntas. Muchas puntas repartidas en el mismo diámetro dan impactos más juntos y menos profundos: acabado fino. Pocas puntas dan un acabado marcado.
  • Es un acabado, no una capa. Una vez hecho, el pavimento es el mismo material que antes con otra piel. No hay nada que se despegue.

En piedra natural el abujardado es un acabado histórico (se hacía a mano con la bujarda, de ahí el nombre) y está reconocido en la normativa de acabados UNE EN 12670. En hormigón se ha extendido sobre todo por dos motivos: seguridad antideslizante y estética de hormigón visto.

Por qué la lechada es el punto débil

Durante el fratasado, el agua y las partículas más finas de cemento migran hacia arriba. Al endurecer, esa película tiene una relación agua/cemento mucho más alta que el hormigón que hay dos milímetros por debajo: es más porosa, menos resistente al desgaste y notablemente más lisa. Es la capa que se «pule» sola con el tránsito y la que se desprende en escamas cuando hay heladas o sales de deshielo.

Retirarla no debilita el pavimento: lo contrario. Se elimina la parte más floja y se pone en superficie la matriz sana con el árido. Es la misma razón por la que el abujardado se usa también como preparación de soporte antes de aplicar autonivelantes, selladores o resinas: el nuevo material agarra sobre hormigón sano, no sobre polvo compactado.

Cuándo abujardar (y cuándo no)

Casos en los que es la solución correcta:

  • Rampas de garaje y accesos rodados que resbalan con lluvia.
  • Escaleras y peldaños exteriores de hormigón.
  • Naves industriales, mataderos y zonas con presencia de agua o grasas.
  • Establos y pasillos de explotaciones ganaderas, donde la textura reduce resbalones del ganado.
  • Terrazas, bordes de piscina y zonas de paso exteriores.
  • Hormigón visto arquitectónico donde se busca una textura mate y homogénea.
  • Pavimentos pulidos que han quedado por debajo de la clase de resbaladicidad exigida.
  • Eliminación de recubrimientos: epoxi, pinturas industriales, colas y autonivelantes, sin productos químicos.

Casos en los que conviene parar y pensar:

  • Hormigón joven. Si no ha alcanzado resistencia suficiente, el impacto arranca árido entero y deja cráteres, no textura. En obra se trabaja sobre hormigón bien curado.
  • Pavimento fisurado o con delaminación. El abujardado no repara: hace visible el defecto. Primero se sanea.
  • Solera con árido muy blando o mal dosificada. El resultado será irregular por mucho que la ejecución sea buena.
  • Espesor comprometido. En capas finas o en microcemento, retirar material no siempre es viable.
  • Interiores habitados sin posibilidad de aspiración. El polvo de hormigón contiene sílice cristalina respirable, agente cancerígeno reconocido y con exposición regulada. Sin aspiración adecuada, no se abujarda.

Qué herramienta usar

Hay tres familias, y la elección depende más de la superficie que del presupuesto.

EquipoPara quéVentajaLímite
Plato de abujardar para amoladora (anclaje M-14 o 5/8”-11)Superficies pequeñas, remates, bordes, peldaños, verticalesLigero, económico, llega a todoRendimiento bajo, exige pulso constante
Abujardadora portátil específicaEscaleras, rampas, zonas medias, trabajo de precisiónControl de profundidad, guía sobre la superficie, menos fatigaSuperficie útil por pasada limitada
Plato de rodillos para pulidora de suelo (Klindex, Lavina, Husqvarna PG, HTC, Blastrac)Grandes superficies continuasMáximo rendimiento en m²/h, acabado muy uniformeNo entra en esquinas ni en peldaños

En la práctica, una obra completa suele necesitar dos: la pulidora para el campo y la portátil o el plato de amoladora para bordes, peldaños y remates. Planificarlo desde el principio evita el clásico pavimento con el centro perfecto y el perímetro sin tratar.

Nuestras máquinas, por si estás dimensionando el equipo

MáquinaPotencia y velocidadAncho o platoRodillosPeso
ABU K6000 (pavimento)2,2 kW · 230 V monofásico · 450 rpm300 mm3-6 Quick Change95 kg
ABU VOR (pavimento)1,5 kW · 110/220 V y 380 V · 1.400 rpm260 mm4 por plato42 kg
ABU 300 MK (portátil)1.600 W · 1.500-4.000 rpm90 o 150 mm3, 4 o 6 RPCA6,5 a 9,4 kg
ABU 600 HK (portátil)1.250 W · 0-3.400 rpm150 mm4 o 6 RPCA7,0 a 8,7 kg
ABU 200 MB (portátil)1.500 W · 300-1.900 rpm90 mm3 RPCA5,3 kg
ABU 300 BAT (batería)Makita XGT 40 V · 9 a 42 min de uso90 mm3 RPCA7,2 kg
ABU NeumáticaAire comprimido90 o 150 mm3, 4 o 6 RPCA7,4 a 9,0 kg

Todos los protectores llevan toma de aspiración de serie y regulador de velocidad. La ABU K6000 usa toma estándar de 50 mm y cambia los rodillos en menos de un minuto con el sistema Quick Change.

Si ya tienes pulidora de suelo, no hace falta cambiarla. Adaptamos nuestros platos a Husqvarna, HTC, Blastrac, Klindex y Superabrasive (Lavina), así que se cambia de acabado sin cambiar de máquina.

Si lo que necesitas son bandas y no toda la superficie, el cabezal Universal Texture hace tiras antideslizantes homogéneas con tres separaciones en un solo plato (100 mm, 80 mm y 35 mm), lleva guía para peldaños y es compatible con cualquier abujardadora portátil estándar. Es la solución habitual en escaleras existentes donde no interesa tocar el resto del material.

Lo que diferencia un rodillo bueno de uno barato

No es el precio de compra, es cuántos metros hace antes de agotarse y si la textura se mantiene igual durante toda esa vida. Tres detalles constructivos que lo deciden:

  • Rodamientos. Muchos rodillos del mercado montan 2 rodamientos genéricos. Los nuestros llevan 4 rodamientos SKF, lo que da más estabilidad, menos vibración y menos desgaste prematuro.
  • Obturación contra polvo. El polvo de hormigón es abrasivo y es lo que mata el rodamiento. Sin sistema de obturación, el rodillo se agarrota antes de agotar las puntas.
  • Puntas de widia certificadas lote a lote. Si la dureza varía entre puntas, unas se desgastan antes que otras y la textura deja de ser homogénea a mitad de vida. Es la causa habitual de tener que repasar una superficie que salió bien al principio.

Elegir la textura: cuántas puntas

El número de puntas por rodillo es la variable que decide el acabado. En nuestro catálogo el número que acompaña a la G es precisamente el número de puntas, así que la referencia ya te dice qué vas a obtener.

Densidad de puntasTextura resultanteUso típico
BajaRugosidad marcada, relieve visibleRampas, exteriores muy expuestos, máxima adherencia
MediaTextura uniforme tipo «piel de naranja»Uso general exterior, terrazas, accesos
AltaMicro-textura fina, mateInteriores, zonas descalzas, acabado arquitectónico

Gama Quick Change Plus (abujardadoras de pavimento, 10 acabados)

ReferenciaPuntasAcabadoUso típico en hormigón
G2424Abujardado muy gruesoRampas, vados, naves con grasas
G3636Abujardado gruesoExteriores de alto tránsito, peldaños
G6060Abujardado medioPavimento urbano, plazas, aceras
G108108Abujardado finoInterior húmedo, entradas, vestuarios
G152152Abujardado muy finoBordes de piscina, zonas descalzas
G200200Abujardado extra finoHormigón visto, acabado arquitectónico
G400 · G800 · G1400 · G2000—Arenados de fino a muy gruesoPreparación de soporte y aspecto natural

Gama RPCA (abujardadoras portátiles, 7 acabados): G-16 (abujardado grueso), G-20 (medio), G-30 (muy fino), G-165 (microarenado) y RPEL Coarse, Medium y Fine para arenados.

Gama Joker (5 acabados): G36, G60, G108, G200 y G500 microarenado.

Un criterio que suele pasarse por alto: más rugosidad no es siempre mejor. En una zona de paso descalzo, una textura demasiado agresiva es incómoda y difícil de limpiar. En una rampa rodada, una textura demasiado fina no aporta el agarre necesario. La textura se elige por uso, no por intensidad.

Y un consejo de obra: si vas a combinar pulidora y portátil en el mismo pavimento, elige acabados equivalentes en las dos gamas antes de empezar. Un G60 de campo con un remate de G-16 se nota, y se nota justo en el perímetro, que es donde mira todo el mundo. El criterio completo está el catálogo de acabados en texturas.

El proceso, paso a paso

1. Comprobar el estado del soporte. Hormigón curado, sano, sin fisuras activas ni zonas huecas. Golpea con un martillo: si suena a hueco, hay delaminación y hay que sanear antes.

2. Retirar recubrimientos previos. Pinturas, selladores, resinas o restos de curado se eliminan antes. Abujardar sobre una capa vieja da un acabado sucio e irregular, y castiga las puntas sin necesidad. Si el recubrimiento es el que hay que quitar (epoxi, pintura industrial, cola, autonivelante), se hace con un acabado grueso y luego se pasa al acabado final: son dos fases, no una.

3. Hacer una prueba en zona oculta. Un metro cuadrado en una esquina, con el rodillo previsto y a la velocidad de avance prevista. Es la única forma de saber cómo responde ese hormigón concreto. Se enseña al cliente y se acuerda antes de tocar el resto. Guarda la probeta sin limpiar y otra limpia y mojada: son dos aspectos distintos y el cliente tiene que ver el segundo.

4. Preparar aspiración y protección. Aspirador de clase adecuada conectado al equipo, protección respiratoria, ocular y auditiva. Delimitar la zona. El polvo de sílice no es una molestia, es un riesgo laboral regulado (más abajo, con los números).

5. Ejecutar con pasadas cruzadas. Primera pasada en un sentido, segunda perpendicular. Es lo que elimina las bandas de solape y da homogeneidad. Velocidad de avance constante: acelerar deja zonas menos texturizadas y frenar deja zonas sobreabujardadas. Con máquina de pavimento, solapa cada pasada un tercio del ancho útil.

6. Resolver bordes y remates. Cambio de equipo para perímetro, esquinas, peldaños y encuentros. Es donde se nota si la obra la ha hecho un profesional. En peldaños, trabaja siempre con guía: el borde de la huella es la zona crítica de seguridad y también la más fácil de redondear por error.

7. Limpiar y revisar. Aspiración completa y revisión con el suelo mojado, que es cuando se ven las diferencias de textura. Mira además con luz rasante, casi a ras de suelo: es la posición que delata bandas y solapes que de pie no se aprecian. Si hay que corregir, se corrige antes de entregar.

Y si el objetivo es preparar el soporte, no dar el acabado final

Cambia el criterio: no buscas estética, buscas perfil de anclaje y hormigón sano. Se va a un acabado más grueso, no se cruza tanto la pasada y se comprueba que no queda película de recubrimiento en los poros. Después toca aspirar a fondo: si el nuevo material se aplica sobre polvo, la adherencia que has ganado la pierdes en el último paso.

Polvo de sílice: lo que dice la ley, no solo la buena práctica

Esto no es una recomendación, es normativa vigente en España y conviene tenerla clara porque afecta a la planificación de la obra y al presupuesto:

  • El polvo respirable de sílice cristalina generado en un proceso de trabajo está incluido como agente cancerígeno en el anexo I del Real Decreto 665/1997, tras la modificación introducida por el Real Decreto 1154/2020 (transposición de la Directiva UE 2017/2398).
  • El valor límite ambiental de exposición diaria (VLA-ED) es de 0,05 mg/m³ desde el 1 de enero de 2022, para todos los sectores. Antes hubo un año de moratoria con 0,1 mg/m³, que ya venció.
  • Ese límite no puede superarse en ningún caso, y aun por debajo el empresario está obligado a reducir la exposición al nivel más bajo que técnicamente sea posible. Es decir: tener un aspirador no basta si existe una técnica mejor y disponible.

En la práctica esto se traduce en tres cosas: aspiración conectada a la herramienta (no barrido posterior), protección respiratoria adecuada con personal formado en su uso, y delimitación de la zona de trabajo. Un dato que suele sorprender: el polvo acumulado además impide ver el acabado real durante la ejecución, así que aspirar bien no solo es obligatorio, también hace el trabajo más fácil.

Rendimiento, consumible y coste

Los tres números que pide siempre un jefe de obra, y cómo estimarlos sin inventar:

Rendimiento. Depende del ancho de trabajo, del acabado buscado y del estado del hormigón. Un mismo equipo puede hacer el triple de metros en un acabado grueso de una pasada que en un acabado fino cruzado. Con nuestras máquinas de pavimento el ancho útil es de 300 mm (ABU K6000) y 260 mm (ABU VOR); con las portátiles, de 90 o 150 mm. La regla de dimensionado es simple: el campo se hace con la de mayor ancho y los remates con la portátil, y se calcula por separado, porque el rendimiento de un perímetro no se parece en nada al de una nave abierta. Para una estimación cerrada sobre tu obra, dinos metros, acabado y estado del pavimento y te la damos.

Vida útil del rodillo. Se mide en metros cuadrados, no en horas, y varía mucho con la dureza del árido. Aquí el factor decisivo no es la punta suelta sino el conjunto: rodamientos que no se agarrotan por polvo y puntas con dureza homogénea, para que el desgaste sea parejo y la textura no cambie a mitad de trabajo.

Coste por m². Se calcula sumando consumible más mano de obra: (juegos de rodillos consumidos × precio del juego) ÷ m² tratados, más las horas de operario y máquina. El error clásico es comparar solo el precio de compra del plato.

Un apunte sobre el consumible que conviene tener claro antes de comparar precios. En el mercado hay platos y rodillos con diferencias de precio de cinco a diez veces para el mismo formato. La comparación útil no es el precio de compra, sino los metros cuadrados que hace cada juego antes de agotarse y la uniformidad del acabado a lo largo de esa vida. Un plato barato que pierde puntas de forma desigual obliga a repasar, y el repaso cuesta más que la diferencia de precio.

Errores frecuentes

  • Abujardar hormigón demasiado joven. El árido salta entero y el acabado queda picado, no texturizado.
  • Saltarse la prueba previa. Cada hormigón responde distinto según su dosificación y su árido.
  • Pasadas en un solo sentido. Deja bandas visibles con luz rasante y con el suelo mojado.
  • Velocidad de avance irregular. Produce zonas de distinta profundidad que se ven al secar.
  • Usar el rodillo agotado «un poco más». Cuando las puntas están gastadas de forma desigual, la textura ya no es homogénea y el operario compensa apretando, lo que castiga la máquina.
  • Apretar la máquina para ir más rápido. El abujardado trabaja por percusión, no por presión. Cargar peso sobre el equipo no aumenta el rendimiento: acelera el desgaste del rodamiento y ondula el acabado.
  • Mezclar dos acabados sin querer. Campo con una gama y remates con otra equivalente mal elegida: el perímetro canta.
  • No planificar los remates. Perímetros y peldaños sin tratar en un pavimento por lo demás correcto.
  • Entregar sin mojar. Un acabado que parece uniforme en seco puede mostrar diferencias claras al mojarse, y mojado es como lo verá el cliente el primer día de lluvia.
  • Trabajar sin aspiración. Además del riesgo para la salud y de la infracción normativa, el polvo acumulado impide ver el acabado real durante la ejecución.

Preguntas frecuentes

¿Se puede abujardar hormigón ya existente?

Sí. Es el uso más habitual. Se trabaja sobre el pavimento colocado y curado, sin levantar nada, siempre que el hormigón esté sano y sin delaminación. Es lo que permite corregir una rampa o una escalera que resbala sin rehacer la solera.

¿Cuánto tiempo hay que esperar tras hormigonar?

Hasta que el hormigón haya alcanzado resistencia suficiente para que el impacto texturice en lugar de arrancar árido. En obra se trabaja sobre hormigón bien curado y se comprueba siempre con una prueba previa en zona oculta.

¿Qué máquina necesito para abujardar hormigón?

Para superficies grandes, un plato de rodillos acoplado a pulidora de suelo o una abujardadora de pavimento de 260 a 300 mm de ancho. Para escaleras, rampas y zonas medias, una abujardadora portátil de 90 o 150 mm. Para bordes y remates, un plato de abujardar con anclaje M-14 sobre amoladora. Una obra completa suele combinar dos de los tres.

¿Cuánto material retira?

Del orden de décimas de milímetro a unos pocos milímetros, según el acabado y el número de puntas: un G24 marca mucho más que un G200. Lo justo para eliminar la lechada superficial y dejar el árido a la vista sin comprometer el espesor del pavimento.

¿El hormigón abujardado es antideslizante?

Esa es su principal función además de la estética. Al retirar la lechada lisa y crear una textura de picos y valles, aumenta la resistencia al deslizamiento. Para justificar una clase concreta ante el CTE en un pavimento continuo hace falta un ensayo de péndulo sobre el acabado real.

¿Genera mucho polvo?

Sí, y es polvo con sílice cristalina respirable, agente cancerígeno reconocido en el anexo I del RD 665/1997 con un valor límite de exposición diaria de 0,05 mg/m³ desde 2022. Se ejecuta siempre con aspiración conectada al equipo y protección respiratoria.

¿Se puede abujardar hormigón con árido visto ya existente?

Se puede, y se hace para uniformar acabados irregulares o para aumentar la adherencia de un pavimento decorativo que ha quedado liso. Conviene una prueba previa, porque el comportamiento depende mucho del tipo y tamaño del árido.

¿Sirve para quitar epoxi, pintura o autonivelante?

Sí, y sin productos químicos ni discos de desbaste adicionales. Con un acabado grueso se retira el recubrimiento y la superficie queda al mismo tiempo preparada para la nueva aplicación. Si después va otro material encima, hay que aspirar a fondo antes de aplicarlo.

¿Puedo usar mi pulidora de suelo o necesito máquina nueva?

Puedes usar la tuya. Adaptamos platos a Husqvarna, HTC, Blastrac, Klindex y Superabrasive (Lavina), así que se cambia de acabado sin cambiar de equipo.

¿Se puede abujardar en vertical o en techo?

Sí, con equipo portátil. Nuestras portátiles pesan entre 5,3 y 9,4 kg precisamente para poder trabajar en paredes, columnas y techos además de en suelo, y existe versión neumática y de batería para obras sin toma eléctrica cómoda.

¿Y en interior habitado?

Solo con aspiración conectada, zona delimitada y protección respiratoria. Si eso no se puede garantizar, no se abujarda: no es una cuestión de comodidad sino de cumplimiento del RD 665/1997.

¿Hay que sellar el hormigón después de abujardar?

No es necesario para la función antideslizante, y ojo: cualquier tratamiento que modifique la cara vista puede invalidar la justificación normativa del acabado. Si se sella por motivos de limpieza o de manchas, elige un producto que no forme película brillante y déjalo por escrito en el expediente.

Si tienes una obra concreta sobre la mesa

Cada hormigón responde distinto. Si nos dices los metros cuadrados, el uso de la zona y si el pavimento está o no colocado, te decimos qué textura corresponde, qué equipo la consigue y cuánto consumible necesitas.

Fabricamos rodillos, platos y abujardadoras portátiles y de pavimento en España desde 1986, con el sistema FORTEX, puntas de widia certificadas lote a lote y rodamientos SKF. Vendemos tanto a aplicador como a distribuidor, con envío prioritario en 24-72 h a toda Europa. Escríbenos a info@abujardar.com o llama al 964 24 10 23.

Fuentes

  1. UNE EN 12670, terminología y definición de acabados de piedra natural (acabado abujardado).
  2. CTE, Documento Básico DB-SUA, Sección SUA 1, resbaladicidad de los suelos; y Documento de Apoyo DA DB-SUA/3, marzo 2014.
  3. Real Decreto 665/1997 sobre protección de los trabajadores frente a agentes cancerígenos, anexos I y III, en su redacción dada por el Real Decreto 1154/2020.
  4. Directiva (UE) 2017/2398, que incorpora el polvo respirable de sílice cristalina generado en un proceso de trabajo como agente cancerígeno.
  5. Orden TED/723/2021, ITC 02.0.02, valores límite de polvo respirable y sílice cristalina respirable.
  6. Catálogo técnico Abujardar y Texturas: gamas Quick Change Plus, Joker y RPCA, máquinas ABU K6000, ABU VOR y portátiles, y cabezal Universal Texture.
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